
Hay quienes hacen historia.
Y hay quienes se dedican a que no se pierda.
Basilio María Donato fue maestro, pero también guardián de la memoria de Sunchales.
Durante años investigó, escribió y reunió los fragmentos que dieron forma a la historia de su pueblo.
En tiempos en que todo era a mano, su trabajo fue paciencia y convicción.
Entendía algo simple y profundo: que cada lugar tiene su historia, pero necesita de alguien que la cuente.
Gracias a su trabajo, muchos de esos relatos siguen presentes.
Porque escribir la historia también es una forma de permanecer.